Sin apenas darnos cuenta el verano ha llegado a su fin, y llegamos a esta época tan bonita del año como es el otoño. Cuando pensamos en bodas, normalmente tiende a llamar la atención como época idónea de celebración la primavera y el verano. Sin embargo el otoño me sigue pareciendo una de las épocas más hermosas para planificar una boda.

Solo pensar en los colores del otoño, en dar un paseo por el campo donde tonos amarillos, marrones y rojizos crean una sensación de bienestar. Acompañado del olor de la tierra húmeda y una temperatura agradable que nos hace olvidar el sofoco del caluroso verano.

En efecto, sigo pensando que el otoño es un momento ideal para casarse. Pero como cualquier época del año tenemos que tener en cuenta unas consideraciones prácticas en su planteamiento y organización.

 

Necesidad de un plan B

Si has decido tener una boda al aire libre, para poder disfrutar de la naturaleza en esta época del año, es necesario que tengas en cuenta la posibilidad de lluvia o viento. El sitio elegido, tiene que contar con un espacio cubierto y confortable donde poder celebrar tu enlace sin que el tiempo sea un fastidio.

Piensa también en la comodidad de tus invitados, que no recuerden tu boda por el frio en el cuerpo y las manos agarrotadas. Este punto no debe de ser un problema si eliges un sitio (aunque sea al aire libre) preparado y conocedor de las necesidades de un evento de este tipo, donde este tipo de contratiempo ya está previsto.

 

Casarse en otoño

 

Vestuario acorde con la estación

Elegir un día de otoño a largo plazo, suele ser algo impredecible. Debemos de asegúranos de que está todo preparado para cualquier circunstancia. No estaría mal que tengas en cuenta como os vais a proteger de la lluvia si aparece un día nublado, o como protegerte del frio si la temperatura baja más de lo normal.

 

Aprovecha los colores de la naturaleza

Una boda en primavera exige una amplia gama de colores radiantes, sin embargo el otoño nos acerca a otras tonalidades más ocres y apagadas. Utiliza este escenario natural para dar un toque diferente a tu boda.

Utiliza flores de temporada y alternativas decorativas como las piñas u hojas secas. Introduce las frutas como decoración, manzanas, peras o incluso calabazas. Habla con tu decorador y buscar ideas creativas, por poner solo un ejemplo trabajar la gama de colores elegida con oro o cobre creara combinaciones increíbles.

 

La fotografía de boda y el otoño

No sé porque, la gente identifica el sol y la luz como algo necesario para una buena fotografía, y no es así. Para cualquier fotógrafo, las luces fuertes y duras (como la directa del sol) solo le produce dificultades, ya que los contrastes y las sombras suelen hacer que cada foto sea algo muy laborioso.

Sin embargo las luces  más tenues del otoño consiguen que el profesional tenga más fácil crear resultados óptimos y poder acompañar el reportaje de colores más naturales y sobrios.

La única contrapartida es que el otoño nos ofrece menos horas de luz, que hay que saber aprovechar.

 

Decorando una boda de otoño

 

Un menú de otoño

Una buena forma de que los invitados se sientan reconfortados es servir un banquete acorde con la boda. Porque no un plato caliente de primero, o postres de pasteles recubiertos de chocolate caliente. Si el tiempo no te acompaña, nada mejor que platos que apetezcan un día de lluvia.

 

Ofertas de bodas en otoño

Al principio del artículo hablábamos de la predisposición de los novios a elegir meses de primavera y verano para celebrar su boda, dejando el otoño relegado. Esto ha derivado en que esta época del año se pueda considerar de temporada baja, con los consiguientes descuentos económicos en todo tipo de servicios y productos relacionados con una boda.

Una buena forma de ahorra es elegir esta época del año.

 

 

He repasado cinco puntos que considero necesarios de contemplar para celebrar un enlace en otoño, aunque soy consciente de las diferencias climáticas que ofrecen los diferentes lugares de este país, donde mientras que en ciudades como nuestro Alicante se convierte en una de las mejores épocas del año por la suavidad de sus temperaturas, en otras ciudades del norte puede que el otoño gire muy rápidamente hacia el invierno, haciendo difícil llevar a la práctica una boda al aire libre.