En éste artículo quiero hablar de un tema que suele traer problemas cuando estamos planeando nuestra boda. El estrés y las preocupaciones hacen que surjan tensiones con nuestros seres más queridos, y muchas veces no llegamos a saber ni de dónde han venido los problemas ni cuál es la forma de prevenirlos.

Te invito a conocer mi punto de vista sobre qué tener en cuenta en la relación diaria con las personas que nos rodean y cómo gestionar nuestra planificación de boda con ellos.

Organizar una boda, desde luego que no es fácil, y nuestras ganas de que en el gran día todo salga perfecto pueden convertirse en una obsesión que te ponga de los nervios. Es estas circunstancias es fácil que descuidemos a las personas más cercanas, y que cometamos errores tanto a la hora de dejarlos al margen o como sucede también, cuando esperamos demasiado de ellos.

Por eso te pido que hagas un esfuerzo, en alejarte un poco de las listas de invitados y la celebración para que te tomes un  tiempo en pensar en la gente que te rodea.

 

Tu pareja

Ten en cuenta que seguramente tu pareja esté tan estresada como tú o más con los preparativos de la boda. En este caso solo te quiero dar dos consejos:

-Hablar sobre cómo queréis que sea vuestra boda y llegar a un acuerdo de lo que queréis y de qué tareas vais a realizar conjuntamente y cuáles no, para saber de qué se va a encargar cada uno. Pero nunca hagas nada, dejando que la otra persona no sepa en qué punto están los preparativos.

– Tomaros un día libre a la semana. Prohibido hablar de la boda. Solamente disfrutar de vuestra pareja. Ir al cine, a pasear, a cenar o a realizar cualquier actividad que os apetezca, y os libere del estrés. Y sobre todo mantener el romance y la pasión al orden del día no dejando que la futura boda os distraiga en este sentido.

 

Tus queridos padres

Tus padres también quieren una boda excepcional para ti, y si encima están comprometidos económicamente y van a afrontar parte de los gastos, querrán hacer valer sus opiniones y su forma de ver las cosas.

En estos casos dónde hay tantas emociones en juego, la comunicación vuelves a ser indispensable. Pregúntales como quieren participar en tu boda, averigua si su contribución ya sea económica o por medio de algún regalo, tiene alguna “condición” asociada a la celebración de la boda. Intenta adelantarte siempre a cualquier problema que pueda surgir, conociendo sus puntos de vista.

 

Tus padres y los preparativos de boda

 

Los suegros

Tanto si te llevas bien con ellos, como si tenéis algún tipo de roce, la planificación de una boda suele ser el medio más eficaz para crear alguna tensión entre vosotros. Asegúrate que siempre que comentas algún tema relacionado con el plan de la boda con ellos, tu pareja esté siempre presente. Esto suavizará la tensión que pueda surgir, evitando a la vez que puedan llegar a dividiros o que ellos se puedan llega a sentir atacados o relegados.

 

Tu mejor amiga/o

No siempre es así, pero hay veces que nuestras amistades más cercanas tengan miedo a perdernos un poco por culpa de nuestro futuro matrimonio. Es cierto que hay cosas que van a cambiar en tu vida, pero hasta cierto punto, tranquilízalos con respecto a vuestra amistad, y dales un papel relevante tanto en los preparativos como en tu boda, que le haga saber lo importante que es su amistad para ti.

 

Los amigos

Sin duda están esperando el gran momento de vuestra boda con ilusión y unas ganas terribles de divertirse. No dudéis en contar con ellos para cualquier ayuda que necesitéis, en la gran mayoría de los casos estarán encantados de ayudaros. Además cada uno de ellos seguro que tiene alguna habilidad especial que os puede ser muy útil a la hora de organizar vuestro enlace.

Es importante también que tengáis en cuenta que intentarán sorprenderos de alguna forma. Dejarlos hacer, aunque os aconsejo que intentéis averiguar de qué va dicha sorpresa, hay que pensar que alguna vez se les puede ir un poco de las manos.

 

Amigos y planificación de boda

 

Los compañeros de trabajo

No los confundas con tus amigos, y a la hora de trabajar aparca las conversaciones sobre la organización de tu boda o déjalas para las pausas.

Por otro lado hay parejas que suelen invitar a sus colegas de trabajo y otras no lo ven necesario, sea cual sea tu idea, explícaselo para que no se lleven ninguna sorpresa. Utiliza tu mano izquierda, hay compañeros que les puede sentar tan mal que no los invites o lo contrario, que lo hagas.

 

Tus hijos (en el caso de que los tengas)

Si tienes hijos pequeños, tomate todo el tiempo necesario para hablar con ellos. Explícales tus planes, sobre todo cómo será vuestra vida después de la boda y cómo son ellos de importantes para ti y tú futura pareja. Una vez que hayan perdido este miedo al futuro, incluirles en la planificación de vuestra boda será una tarea muy fácil. Mantenles informados de los preparativos, sin tener ningún reparo en pedirles opinión o ayuda donde ellos puedan aportar algo. Por último, dales un papel importante en la celebración, apóyalos para llevarlo a cabo y trátalos como personitas mayores. Se sentirán involucrados y sobre todo felices.