El verano siempre suele ser una fecha ideal para la celebración de cualquier evento, y como no, una boda. Esta época del año tiene sus ventajas, pero también nos puede dar algún que otro quebradero de cabeza, sobre todo si las temperaturas del día elegido son demasiado altas.

A lo largo de este artículo vamos a repasar los puntos que tienes que tener en cuenta a la hora de planificar tu boda en un día de verano.

 

El lugar adecuado

Si tu elección es el verano, nada mejor que hacerlo al aire libre, eso sí teniendo muy en cuenta la temperatura, para intentar retrasarlo a las horas menos calurosas del día. Una noche de verano es sin duda el momento más adecuado para celebrar una fiesta. Por otro lado la ventaja de contar con días más largos y luminosos, nos hará disfrutar de los lugares al aire libre.

La celebración de un enlace en época estival, requiere que el entorno elegido nos ofrezca una sensación de frescor. La sensación que recibirán tus invitados si se sienten rodeados de césped, plantas y sobre todo agua, ya sean fuentes o lagos, será una sensación reconfortante dentro de un día caluroso.

Ten en cuenta; una boda en el exterior puede acarrearnos problemas con los insectos. Remediarlo es tan fácil como tenerlo en cuenta. La simple colocación de plantas o velas de citronella para repelerlos, suele ser suficiente.

 

Boda en la playa

 

Vestirse adecuadamente

A no ser que tu elección sea una boda tradicional, es aconsejable que el atuendo sea acorde con la temperatura. Tu vestido puede prescindir de una larga cola y con un escote interesante y un velo puede ser suficiente para un buen conjunto nupcial. Siempre eligiendo tejidos ligeros y frescos. La ventaja que nos ofrece casarnos en verano es que podemos olvidarnos de chaqueta y  mangas.

El novio puede dejar a un lado la corbata, y atreverse con otras opciones, como puede ser una pajarita o directamente ir con el cuello desabrochado. Una boda en verano nos invita a hacer algo diferente, una boda rústica, hippie, boho o al estilo ibicenco, donde las etiquetas pasan a un segundo plano a favor de una boda diferente. Si es un día de mucho calor, los invitados lo agradecerán.

 

Decoración acorde con la estación

En un día caluroso, como hemos visto antes, las plantas y flores nos harán evocar una sensación de frescor. Elige flores de temporada y a ser posible con un estilo silvestre.

Una cuestión a tener en cuenta es la necesidad de no realizar la decoración floral con demasiada antelación, El calor solo conseguirá marchitar con rapidez las flores elegidas.

Otra opción que llamará mucho la atención, es buscar las zonas con agua, ya sea un pequeño lago o una simple piscina y llenarlas de velas flotantes, conseguirás que estas zonas llamen la atención de tus invitados, evocándoles una sensación de frescor.

 

Decoracion boda verano

 

Trucos contra el calor

Has pensado en obsequiar a tus invitados con un detalle que les ayude a soportar las temperaturas del verano. El simple regalo de un abanico, personalizado para la ocasión o si la ceremonia es de día ofrecerles sombrillas de papel en colores.

Otra buena idea es ofrecer a tus invitados sombreros de verano, una opción muy barata y original, dará un toque singular a tu boda. Como digo muchas veces en los detalles es donde está la diferencia.

Ofrece a tus invitados en todo momento bebidas y refrigerios (una buena idea sería tener preparadas mesas de limonada), y sobre todo zonas de sombra, donde puedan resguardarse de los rayos de sol. Y a ser posible con aire acondicionado.

 

Mesa refrescos para boda

 

Colores de verano

La paleta de colores de una boda en verano puede incluir dos o tres colores, aunque el principal como no podía ser de otra forma es el blanco. Combinado con cualquier otro color dará un toque fresco y natural a toda la decoración de tu boda.

 

Un menú de verano

Uno de los mejores trucos para soportar el calor, es tener una alimentación adecuada para los rigores del clima. Ofrece a tus invitados productos de temporada, mostrando especial atención en verduras, canapés fríos, gazpachos, frutas, cocteles y como no los helados.

Y como no, preferiblemente la cena que sea en el exterior.