Siempre que hablamos de bodas civiles, tendemos a tener la sensación, por muchos motivos, de que no puede ser tan bonita como una ceremonia religiosa. Pero este mito se está desterrando día a día, La bodas civiles nos dan la posibilidad de buscar un escenario único, ideal para celebrar un enlace que seguramente todos los invitados recordarán.

La elección de un lugar fuera de un templo religioso tradicional nos ofrece la oportunidad de diseñar y decorar nuestra boda como lo que es, uno de los momentos más importantes de nuestra vida.

A continuación repasamos los puntos fundamentales de una ceremonia y veremos como sacar partido a cualquiera de ellos, con la intención de que cada momento sea único y especial.

 

El lugar

Una boda civil, no necesita de altar ni capilla al uso, aunque si tiene que tener bien delimitado el lugar de la ceremonia. Puedes utilizar toda tu imaginación para su creación y decoración, en artículos anteriores veíamos las últimas tendencias, aunque si hablamos de originalidad, esta todo por inventar.

Una boda diferente 

 

Entrada de los novios

Uno de los momentos que más y mejor se puede personalizar. Desde la llegada a lugar de la boda, utilizando por ejemplo, los medios de transporte que mejor nos definan. Deberemos de tener claro como llegaremos al altar, si esperará el novio con la madrina, o entraran los dos contrayentes juntos.

Aprovecha para realzar el momento del pasillo de entrada con una decoración acorde con vuestro gusto, flores, velas, telas, etc., pueden realzar este momento.

La música es fundamental, prácticamente te puedes decidir por cualquier tema que os defina a los dos, mas o menos serio, romántico o simplemente que os guste, se trata de hacer algo diferente.

Consejo: Pide ayuda a tus amigos, suelen tener y aportar buenas ideas, y estarán siempre dispuestos a implicarse y  participar.

 

El oficiante de boda

En este tipo de ceremonias, no es muy habitual que la persona oficialmente autorizada para celebrar bodas, se desplace hacia el lugar elegido. Por este motivo muchos novios (mas de los que piensas) han realizado en días anteriores la ceremonia exigida por la ley, dejando para el día elegido una boda “no oficial”.

Los profesionales del sector pueden ofrecerte un oficiante con experiencia en esta labor. ¿Pero porque no puede ejercer un familiar o amigo? Esta opción aunque te parezca extraña da un toque muy diferente a la ceremonia, y cada vez se ve más.

 

Primera lectura

Normalmente a cargo del oficiante de boda, puedes aprovechar e incluir algo diferente, un cuento de amor, una poesía o un breve texto escrito para la ocasión. Una suave música de fondo realzara el momento.

 

Artículos del código civil

Si la boda es oficial, no quedara más remedio que la lectura del “contrato matrimonial” es decir los artículos 66, 67 y 68 del código civil. Si la boda es celebrada por un oficiante tenéis la oportunidad de volver a hacer algo original.

Puede contar vuestra historia de amor, hablar de la felicidad que os espera o una buena opción es que sea leída una reinterpretación de los artículos oficiales hecha por vosotros. A vuestra manera, utilizando palabras propias.

 

Votos matrimoniales

Todos conocemos los votos católicos, aquellos en que juramos amor y fidelidad en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, todos los días de mi vida. Terminado con un “Hasta que la muerte os separe”.

Este es un momento que podéis llevar a una ceremonia civil de una forma romántica y bonita. Creando vosotros vuestros propios votos. Podéis escribir para la ocasión (no lo improviséis) una pequeña historia, un recuerdo al tiempo de noviazgo que os haga prever un futuro lleno de amor, o un simple pero efectivo poema de amor.

 

Segunda lectura

Otro momento cumbre de la ceremonia, lo importante es que esta lectura sea efectuada por alguien muy cercano a vosotros, un familiar o amigo, emocionara más que cualquier otro lector por bien que lo haga.

El texto vuelve a ser libre, pedirle que hable de vosotros, un poema, una lectura que os guste. Lo que creáis más original.

No es necesaria en absoluto una lectura larga. Buscar la emotividad del momento. Y como en cualquier tipo de lectura de la ceremonia, la música de fondo puede ser una gran aliada.

 

El momento de los anillos

Existen momento heredados por nuestra cultura o tradición, tales como el intercambio de arras o la puesta del anillo de compromiso a la pareja. Quédate con todo lo que te guste, o plantea una variación.

Imagínate ofrecer tu juramento de amor intercambiando pétalos, encendiendo una vela o como he visto en ocasiones soltando mariposas. Las opciones son tantas como tus ideas, dale mucha importancia a este momento.

 

El beso

De una forma u otra el beso de los novios es el cierre de la ceremonia. Dejaros llevar y que ni los nervios, ni la necesidad de salir bien en una foto, os estropee el momento. Olvidaros de los presentes y dale el “sí quiero” con tu beso.

 

Vivan los novios

Una vez terminada la ceremonia, los asistentes esperan a los novios para felicitarlos. Organiza tu salida, como no con la música de aliada, y cambia el arroz, por pétalos, plumas, confeti, burbujas de jabón, globos, tienes muchas opciones únicas y diferentes.

Consigue una boda diferente

 

 

La gran ventaja de una boda civil, es que podéis diseñar vuestro evento, como queráis, sin ningún tipo de criterio establecido. La originalidad dependerá de vuestra imaginación, tenéis ante vosotros todas las opciones del mundo, desde hacer una boda tradicional o por qué no, transgredir e innovar. Ya, depende de vosotros.